Querida familia y amigos. Tras dos días deambulando por el mundo y tras pasar por carreteras polvorientas y llenas de camiones de todas las siglas y ONGs de ayuda humanitaria que nunca llega, ayer sobre las 4 horas, 10 en España llegamos al campamento de Carrefour que esta en el campus de la universidad adventista en Puerto Príncipe que tiene una existencia de unos 20 años aquí.
Este campus tiene el cuartel general de ADRA, con voluntarios de muchos países del mundo. Americanos, franceses, Canadienses, alemanes, etc. Igual tengo que hablar español que francés que ingles que alemán. Camiones de ayuda humanitaria. Todo terreno de aquí para allí. Teléfonos satélites. Ayer vi un helicóptero y aterrizo aquí en el campus. Un ambiente solidario impresionante.
Por el camino hemos visto mucha miseria, mucho sufrimiento y desolación. Casas destruidas como si fuesen de papel, niños por las calles con la mirada perdida, pero si te acercas a ellos, se dejan abrazar y te responden con una mirada tímida. Me siento privilegiado de poder estar aquí y representaros a todos vosotros con cada uno de estos abrazos.
El Campus de Carrefur es un Campus que contiene una universidad y un hospital que afortunadamente han resistido el terremoto.
En este campus hay unas 15000 refugiados en tiendas de camping improvisadas y que se supone vamos a atender. El hospital tiene algunos medicos pero apunto de marcharse y nos estaban esperando a nosotros. Parece hay bastantes enfermos graves que tendremos que amputar algunos. Hoy tenemos una reunión y podremos saber mas detalles de nuestro inmediato futuro.
Con los horarios cambiados nos despertamos a media noche. Así que he intentado organizarme mentalmente sobre lo que vamos a hacer.
Mientras estaba despierto se hicieron las 5 de la mañana y me pareció sentir música. Me levante y fui al baño y sentí que cantaban himnos de agradecimiento a Dios. Mecy Seneur...mercy Seneur por tout. Me ha impresionado sentirles agradecer en plena oscuridad, al Señor por todo. Al cabo de un rato ha ido amaneciendo, y me he dado cuenta que los que cantaban gracias Dios por todo, eran unos 40 refugiados , durmiendo a la intemperie y bajo una lona azul. Creo todos podemos aprender algo de esta experiencia!
Parece que quieren que nos hagamos cargo de los 15.000 refugiados y además del trabajo quirúrgico del hospital.
La verdad es que asusta tanta responsabilidad.
La comida, pues. Raciones militares de alimentos concentrados y densos pero sin verdura. Todo el día tenemos sed.
No parece que haya demasiada inseguridad ciudadana, pero de todos modos andamos con la máxima prudencia.
Tenemos agua, ducha y el móvil funciona a ratos. Se puede mandar y recibir SMS, y parece tenemos Internet a ratos. Todo muchísimo mejor de lo que imaginábamos y para lo que estábamos preparados.
Bueno no os preocupéis por nosotros. Estamos bien y en un ambiente multirracial, multilingual y multicultural, pero todos estamos unidos en lo mismo, tratando de aliviar un poco el sufrimiento de estas pobres criaturas que llevan toda su vida acostumbrados a sufrir.
Una abracadeta per a tots
Pere LLorca i Contel
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